domingo, 20 de octubre de 2013

Hacia la ciudad de las luces

El siglo XXI exige ciudades con talento, que favorezcan "ecosistemas creativos" y, sobre todo, capaces de coger el relevo de los estados y naciones como grandes impulsoras del I+D+i. En la carrera por dotarse de ese perfil Vigo parte con un cuadro de fortalezas y debilidades. A su notable tejido industrial -con Citroën y las empresas del naval a la cabeza- se ha sumado en los últimos años actores como el CTAG, Gradiant o INEO, centrados en el desarrollo de las TICs y pioneros en proyectos como el "coche inteligente". Universidad y Zona Franca se revelan focos generadores de talento y capital humano y el Concello se lanza a la filosofía de las smart cities. Queda sin embargo mucho camino por andar; una senda que habrá que recorrer bajo los nubarrones de una crisis que amenaza proyectos y el trabajo ya desarrollado.
El auténtico combustible del siglo XXI es la creatividad. Capitales de la innovación, como Silicon Valley, Massachusetts -o sin cruzar el charco, Bilbao y Barcelona-, entendieron muy pronto su potencial y -tal vez lo más importante- la posición envidiable de las ciudades para "cazarlo" tan pronto aflora. Ahora sus economías alumbran una pátina de modernidad que las eleva a la categoría de ejemplos. La intuición que entonces guió a esas urbes se convirtió en receta -hace cinco años- con Creative City, obra del urbanista británico Charles Landry. El célebre estudio ocupa ya un lugar privilegiado en las estanterías de aquellas ciudades con vocación de adaptarse a un siglo naciente con pautas propias y diferentes.

En su ensayo Landry acuña la marca "ciudad creativa" y lanza un aviso para navegantes: en el escenario que seguirá a la crisis las únicas sociedades capaces de atraer inversión y riqueza serán aquellas aglutinadas en torno a urbes -es en las ciudades donde se batirá el oro de la originalidad, no en los estados o naciones- que labren su talento. El reto es fomentar "ecosistemas innovadores" donde las ideas se intrinquen hasta crear un caldo de cultivo creador. "Cuando hay una alta densidad de trabajadores creativos en un área metropolitana se produce una mejora del desarrollo económico", alertaba hace poco Guillermo Ulacia, expresidente de la Agencia Vasca de Innovación (Innobasque).

(www.farodevigo.es)