JAVIER LIZARZABURU
Armando Andrade ha hecho de las ideas un modo de vida. Ahora tiene
ante sí uno de sus mayores retos: convencer a nueve millones de clientes
que lo que propone para la capital es bueno. Para él, la primera tarea
de todos va a ser redescubrir nuestra ciudad. Después reconciliarnos y
comprometernos con Lima. Los turistas vendrán después.
¿Qué es la marca Lima?
La marca Lima va a ser el
faro que va a representarnos tanto dentro como fuera del país. Va a ser
un gran plan articulador de prioridades, así como también un gran imán
de cara al turismo y la inversión. En síntesis, será un gran plan para
la ciudad.
¿No está listo todavía?
Son varias etapas. Lo que estamos haciendo ahora es anunciar que este trabajo ya se empezó.
¿En qué etapa se encuentra?
En setiembre del año
pasado empezamos una serie de investigaciones sobre los principales
temas de la ciudad; los problemas por resolver; las potencialidades;
cómo hacer para mejorar la calidad de vida del limeño; sus
preocupaciones, y por el otro lado, desde afuera, cómo podemos hacer
para atraer mayor inversión y para cambiar esta idea del turista que
viene a Lima de paso a Cusco.
¿Cuánta gente está trabajando en esto?
Una
ventaja diferencial importante es que, sin lugar a dudas, Interbrand es
la empresa más importante que existe en el mundo en temas de branding. Y
esta parte del proceso la hemos hecho con ayuda de 110 personas
estratégicas. El equipo permanente de trabajo somos 10 personas.
¿Cuáles son los pilares sobre los que están construyendo la marca Lima?
No
los puedo revelar todavía. Pero sin lugar a dudas, esos valores están
sintonizados con el limeño de hoy día. Y también con una mirada desde
afuera sobre qué cosa somos nosotros.
¿Pero es un diseño?
Así como la marca Lima no es
una campaña de publicidad, tampoco es un diseño. El diseño lo que te
plantea es pensar y, en el caso de Lima, lo que tenemos es una marca muy
exigente, porque la marca tiene que tener consensos, ser inclusiva.
¿Eso incluye obras de infraestructura emblemáticas, como ha pasado en otras ciudades?
Incluye
lo que llamamos anexos, que sí son necesarios pero no obligatorios.
Dependerá de las decisiones que se vayan tomando. Por ejemplo, si una
de las fortalezas de Lima es el mar, entonces se necesitará una obra de
envergadura que resalte esa riqueza. Si otra fortaleza es lo milenario,
necesitamos poner en valor una ruta milenaria. Si queremos ser un foco
de atracción, necesitaremos un gran centro de convenciones, u otras
obras similares.
¿Estamos compitiendo con otras ciudades de América Latina?
Sí,
por supuesto que sí. En este momento somos la cuarta ciudad más
visitada de América Latina. Queremos llegar a ser por lo menos la
segunda. Queremos ser más competitivos en muchas áreas. Pero, además, no
es un tema de la región. Este tipo de competitividad es un tema global.
¿Una marca es para la ciudad o para el turismo?
Lo
primero es cómo nos percibimos nosotros. Somos un país milenario y
vivimos en una ciudad milenaria. Esa circunstancia nos hace únicos. Así
que nos toca redescubrir Lima, porque la ciudad que pensábamos que
tenía 500 años no tiene 500 años. Tiene 4.000 años. Ello nos lleva a una
pregunta: ¿Cuál va a ser el futuro de nuestro pasado?
¿Cuál va a ser?
Su historia precolombina y todas
sus riquezas culturales han sido incorporadas de manera central en el
proyecto. Hasta ahora habíamos dejado de lado esa enorme riqueza, y
siempre lo digo: las riquezas de este país son en su gran mayoría
culturales.
¿O sea que la marca Lima no va a girar alrededor de la gastronomía?
No. Si bien estratégicamente era una enorme posibilidad, se queda chica para lo que es Lima. Lima es mucho más que eso.
Tremendo comentario…
Sí, es cierto. La gastronomía es absolutamente fantástica, pero Lima es más que su comida.
¿Qué hay del otro lado?
Bueno, todo lo demás… su
cultura, lo que se ha generado en Lima a lo largo del tiempo, en
música, arte, literatura. Además de lo precolombino fue sede de un
virreinato. No estamos hablando de poca cosa. Por qué no puede ser Lima
el lugar desde donde te puedo contar la historia de todo el continente.
Lima es fruto de todo eso. ¡Pero está dormida!
¿Por qué no conocemos este legado?
Siempre
decimos que Lima es una ciudad que ha estado de espaldas al mar. Yo creo
que ha estado de espaldas a muchas otras cosas también. Ha estado de
espaldas a su propia historia, porque en este proceso de abandono de
Lima Cuadrada, cuando tú abandonas algo es porque ya no te interesa,
porque no le encuentras valor. Y eso es algo que muestra, sin lugar a
dudas, el enorme desconocimiento que hay sobre la propia ciudad.
¿Y cuál será la relación de esta marca ciudad con la marca país?
Nosotros
somos un mini Perú, pero vamos a buscar una diferenciación con un guiño
hacia la marca Perú. Va a tener su propia personalidad, y vamos a
buscar que Lima se ponga de pie.
¿Qué significa que Lima se ponga de pie?
Que la ciudad despierta, que el ciudadano despierta, que asume, que se convierte en parte de la ciudad.
¿No es esto el defecto del publicista, que te da una visión rosa de un producto, así no lo sea?
Lo
que pasa es que yo soy una persona que esencialmente siempre mira el
vaso medio lleno. Yo creo que mucho más se puede hacer con el vaso medio
lleno que con el vaso medio vacío.
Lima tiene los mayores niveles de tuberculosis en todo el país y uno de los más altos en América Latina…
Creo
que hay mucho por hacer. Lima es una ciudad de enormes contrastes y hay
algunos, como este tema, que no debemos permitir, así que tenemos que
hacerle frente a eso.
¿Cuánto tiempo va a tomar este proceso?
Esta
parte concluye a fines de abril y este año deberíamos presentar la marca
Lima. Pero todavía falta incorporar otros elementos, como definir los
proyectos que van a acompañar esta marca. Ahora estamos en una fase
estratégica. Ya hemos presentado rutas estratégicas y estamos entrando a
una fase de diseño.
¿Qué es una ruta estratégica?
Son estrategias de
acción, no rutas turísticas. Por ejemplo, si decimos que necesitamos
reposicionar nuestra relación con el mar, qué vamos a hacer, cómo, para
qué…
Hace poco alguien dijo que Lima solo tiene tres años para empezar los cambios.
Yo
diría que debemos comenzar ya. Y deberíamos comenzar convocando a las
mentes más brillantes y creativas del planeta para que nos ayuden a
proponer ideas sobre lo que nos va a tocar hacer en los siguientes años.
¿Pero hay algo que sea lo más urgente?
Sí,
claro: la recuperación del Centro Histórico. Es una vergüenza que
nosotros hayamos dejado esa parte de la ciudad y la tengamos tan
abandonada. Eso es producto del desconocimiento que existe. Yo diría que
el 99% de los limeños no conoce Lima. ¡No sabe todo lo que tenemos! Y
esa es una labor pendiente.
¿En cuanto tiempo se puede implementar todo?
El
marco básico de desarrollo de la ciudad se deberá implementar a lo largo
de tres años. Pero en realidad es un proyecto a largo plazo, donde se
irán acoplando, por ejemplo, las obras de infraestructura que se decidan
hacer.
¿Necesitamos tanto una marca ciudad?
Yo creo que
sí. Especialmente a un nivel interno, estoy convencido de que sí.
Porque nos toca reconocernos. El gran proceso entre nosotros va a ser
reconocernos. Hoy ya vivimos la ciudad de una manera mucho más
democrática que hace 30 años. Tenemos que poder convivir entre todos y
ser auténticos partícipes de la ciudad.
LA FICHA
NOMBRE: Armando Felipe Andrade de Lucio.
CARGOS: Presidente de Studio A y del grupo Pragma. Socio de Interbrand.
PROFESIÓN: Diseñador gráfico y publicista.
LO CONOCEN POR: “Una constante a lo largo de mi vida ha sido la creatividad”.
UNO DE SUS LOGROS: “Haber hecho del diseño un medio de vida. He sido siempre un vendedor de ideas”.
(elcomercio.pe)
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