Me explica Toni Puig, especialista en marketing de ciudades y mi invitado favorito en ESADE, como para entender los JJOO de Barcelona hay que entender al stakeholder Pascual Maragall. Propongo entender a los referentes de la candidatura Madrid 2020, aquellos en quién como ciudadano deposito mi confianza.
El Gobierno de Madrid: barras bravas huyendo hacia adelante, comparados con huevones tecnócratas como Monti (“mantener la candidatura de Roma es una irresponsabilidad financiera”). Miremos sus hechos: gestionan la ciudad proponiendo doblar el número de turistas de Madrid en ocho años con Eurovegas y las Olimpiadas; aumentar unos 350.000 puestos de trabajo cuando casi todo está construido, no habrá prácticamente nueva inversión pública, y Tokio prevé 150.000; rebatir las dudas del COI sobre qué entidad les financiará con la frase de la alcaldesa “tranquilos, España tiene madurez democrática”; y ser la única Administración que ante la recomendación del COI a evitar construir elefantes blancos (instalaciones sin uso después de los Juegos) ya tiene construidos varios (Caja Mágica, Vistalegre o el Madrid Arena).
El COI. Tokio ha reconocido que perdió la última elección por no
saber hacer lobbying: ese período de contactos y final feliz de mayo a julio
cuando los miembros del COI son contactables por los comités nacionales. Son
finos estrategas como el comisario Sir Reedie (bádminton, dobles) que acabó su auditoría
en Madrid con el diagnóstico: “hemos recibido un informe claro y sabemos que la
economía ha pasado por momentos difíciles, pero se ha estabilizado y va a
mejorar”.
El Gobierno español. Ha entendido la partida perfectamente: solo
asegura la salvaguarda para el COI de que el gobierno cubre cualquier posible
déficit económico. Y deja en manos de un profesional especializado como Juan
Antonio Samaranch (pentatlón moderno) generar los próximos meses las fuertes
narrativas que le solicitan miembros del COI como la Princesa Nora de Liechtenstein
(submarinismo).
El proceso acaba en septiembre en Buenos Aires. Allí los JJOO los ganarán el COI y algunos stakeholders de la ciudad elegida si todo va bien, los pagará mi Estado si algo falla. Estamos ante una huida adelante para ser el plató de lo que un director de marketing del COI denominó “el anuncio más largo del mundo”. Lástima que también el más caro.
(http://blogs.elpais.com)
El proceso acaba en septiembre en Buenos Aires. Allí los JJOO los ganarán el COI y algunos stakeholders de la ciudad elegida si todo va bien, los pagará mi Estado si algo falla. Estamos ante una huida adelante para ser el plató de lo que un director de marketing del COI denominó “el anuncio más largo del mundo”. Lástima que también el más caro.
(http://blogs.elpais.com)
No hay comentarios:
Publicar un comentario