El experto, autor del libro Diccionario de Marketing, propuso que, además de considerar necesaria la mejora de la difusión de Mérida, que las calles principales conocidas por números (como la 60, la 58, 59, etc.) lleven nombres históricos ya sea de los mayas, Yucatán o México: “Yo haría un concurso para que el meridano ponga el nombre de su propia calle; las calles generan sentido de pertenencia y cuando la historia rodea a los ciudadanos éstos se convierten en parte de su ciudad”.
Bajo el concepto de que “no toda la ciudad es turística”, el investigador y conferenciante internacional remarcó que toda ciudad debe proteger sus zonas turísticas.
En el caso de Mérida, habló del valor de su Centro Histórico y su Plaza Principal, que contienen características precolombinas, españolas y grecolatinas en su constitución, además, dijo, es pura en su planeación pues está basada en el modelo de Nicolás de Ovando, planificador español que estableció los lineamientos de cómo debían ser la ciudades americanas según los mandatos de la corona española en la época de la conquista.
Sobre cómo ayudar a mitigar el clima caluroso para el visitante, recomienda buscar medidas como las que realizó la ciudad española de Toledo, que colocó toldos artísticos que no sólo dan sombra y protegen al turista, sino que también son estéticos y delimitan muy bien la zona turística.
Acerca de la congestión vial en el centro de Mérida, Pujol insistió en que una ciudad debe ser “habitable y andable” por lo que la “peatonización” permanente en las zonas principales es fundamental y necesaria para hacer al turista conocer y enamorarse de la ciudad.
“En mi experiencia, cuando se ha tomado la decisión de ‘peatonizar’ en Europa, el comercio siempre ha salido beneficiado, con la colocación de áreas de estacionamiento cercano, pues cuando la gente camina pasa más tiempo y consume más. Madrid es una ciudad muy calurosa y llena de gente en su centro, pero esta sensación de congestión no se siente, pues eso lo crea la combinación del elemento de transporte con el elemento humano”, dijo Bruno Pujol posteriormente en entrevista. Durante la cátedra, Pujol también señaló diversas estrategias que han sido exitosas para la difusión de ciudades, entre éstas el cine, hacer de la ciudad sede de realización de películas o la grabación de telenovelas; la creación de campañas con personajes de influencia y “siempre estar en la red, porque hoy lo que no está en la web, no existe”.También comentó que las ciudades o zonas turísticas deben planificarse como un centro comercial que permita al visitante pasear y conocer todos los servicios que ofrece. Así mismo, dijo deben promoverse paquetes con espectáculos incluidos para el turista y trabajar en colaboración y no en competencia con ciudades cercanas como el caso de Mérida y Cancún, que bien podrían ofertar cuatro noches de playa y tres días culturales en Mérida.Pujol insistió: “Mérida como ciudad que lo tiene todo y como “destino base” que es, por ser punto de partida para visitar otros destinos, tiene un área fundamental que mejorar que es: la de comunicar”. A la cátedra asistieron alumnos de diversos semestre de la licenciatura en Turismo de la Universidad Marista. El profesor, que ha visitado nuestra ciudad en más cinco ocasiones, ahora asistió para la firma del convenio entre la Universidad Nebrija y la Universidad Marista que permitirá a los alumnos de turismo de ésta última acceder al programa de doble titulación difundida en nota aparte.
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